Nocreasnad4 · Maatrespira.
Observatorio

Domingos Vacíos

La melancolía de las tardes sin nombre

Alan Herrera

El domingo por la tarde tiene un peso particular. No pasa nada y, sin embargo, algo duele. Es la hora en que el ruido se apaga y queda, expuesto, todo lo que la semana tapaba con tareas.

Los domingos vacíos no son depresión: son honestidad. Es la vida susurrándote que algo, en alguna parte, no termina de encajar. La incomodidad no es el enemigo —es el mensajero.

Quizá no haya que llenar esos domingos. Quizá haya que escucharlos.